Archivos de Octubre, 2007

Acepta Serrano Migallón interés por la rectoría de la UNAM

Lunes, Octubre 1, 2007

La jornada, 1 de octubre de 2001

Rosa E. Vargas y Emir Olivares

Con más de 40 de sus 62 años de vida vinculado a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Fernando Serrano Migallón basa sus posibilidades de obtener la rectoría “en el trabajo que he realizado en la Facultad de Derecho”. Rechaza ser un hombre conservador o de derecha y se ufana de no haber militado nunca en algún partido político.

Vicente Fox, como primer presidente opositor, le produjo una “altísima decepción”, pero a Felipe Calderón Hinojosa, dice, “por lo menos le veo una idea muchísimo más clara de lo que es el Estado y el gobierno, y de cómo hacer cosas”.

En marzo de 2008 Serrano Migallón finalizará su segundo periodo al frente de una de las facultades de mayor tradición en la UNAM. También doctor en historia y académico de número de la Academia Mexicana de la Lengua expresa: “creo que todos los universitarios queremos ser rectores por el altísimo honor que representa dirigir nuestra casa de estudios”.

Justa, la decisión de la JB

En su oficina de la facultad, donde el retrato de su maestro, el constitucionalista Alfonso El Chato Noriega, ocupa un lugar de honor, Fernando Serrano defiende la Ley Orgánica de la UNAM.

“A una ley hay que ponerla siempre en su contexto. La de 1945 es la tercera ley de autonomía que tenemos. La primera, del 29, daba una autonomía muy restringida: el presidente de la República seguía designando al rector, un representante del Ejecutivo (SEP) asistía a la sesión del Consejo Universitario y el mandatario podía vetar los acuerdos del consejo.

“En 1933 surgió una nueva ley que trajo muchos problemas a la universidad por asambleística. Tenía una estructura normativa muy endeble e hizo que entre los años 33 y 44 hubiera más de un rector por año. Fue una época de inestabilidad y de crisis. Entonces, unos ilustres universitarios encabezados por los maestros Castro y García Máynez le dijeron al (general) Manuel Ávila Camacho que había que cambiar la ley de la universidad, y él les pidió una propuesta. Le llevaron un proyecto que él convirtió en iniciativa y pasó a las dos cámaras. Fue aprobada en diciembre de 1944 y promulgada en 1945.

“Como toda ley, es perfectible. Fue hecha para una institución que debía tener entonces, a lo sumo, 20 mil estudiantes, y ahora son más de 270 mil”.

–¿Pero sigue siendo eficaz, operativa?

–¡Vea cómo funciona la universidad! Aunque haya puntos que pudieran ser mejorados o cambiados, la esencia del funcionamiento de la universidad está regulada por la ley y lo hace perfectamente. No la objeto. Es flexible para que se produzca de forma pacífica y tranquila la selección de las autoridades universitarias y establece filtros previos que hacen que quien resulta designado tenga aceptación en su comunidad.

Asimismo está persuadido de la justeza de las decisiones de los 15 integrantes de la Junta de Gobierno. Si llegan a equivocarse, acota, “no es por culpa del procedimiento, sino por alguna otra razón”.

No obstante que apenas el sábado, en el desayuno anual de ex alumnos de la Facultad de Derecho, Serrano Migallón fue públicamente candidateado por sus colegas para llegar en rector, un día antes, en la entrevista con La Jornada, aseguraba que no haría nada para apuntalar sus aspiraciones antes de la emisión de la convocatoria, la que se espera para dentro de una semana.

“Hoy simplemente estoy cumpliendo mis funciones de director y en principio tengo todo el interés, la voluntad de participar”.

Serrano Migallón da respuestas rápidas. Así, contra quienes ubican su principal respaldo en los llamados hijos del exilio español, él asegura que ningún grupo ajeno a la UNAM lo apoya.

Rechaza la existencia del Grupo Carpizo (por Jorge Carpizo, el ex rector). Sólo admite como normal que los integrantes de un instituto o facultad estén cerca de sus ex directores, “y más en una institución como la UNAM, donde no hay una fuerza para imponer y todo tiene que ser por convencimiento, por negociación y con la autoridad moral que da el cargo”.

Actuación de De la Fuente

–¿Qué proyecto enarbolaría?

–La universidad es básicamente académica. El proyecto tiene que ser académico y de investigación. Y cumplir con la legislación universitaria. Se ha logrado muchísimo.

–¿Le daría un voto favorable a la gestión del rector Juan Ramón De la Fuente?

–¡Sólo hay que ver la universidad! ¡Por supuesto que sí! Hay que recordar que él tomó la UNAM en un momento muy malo, después de 10 meses de huelga (en 1999). Primero hubo que recuperar las instalaciones físicas y, luego, la actividad académica y los temas complicados, que tomaron más tiempo e implicaron mucho esfuerzo para él y sus colaboradores, como componer el tejido social de la UNAM.

–¿Sustraería a la universidad de su función de incidir o criticar el entorno?

–La diferencia entre la universidad pública y la privada es que mientras todas tienen como finalidad formar profesionistas, las públicas deben, además, estar comprometidas con los problemas nacionales, con su solución, y participar en el análisis de la vida del país.

–¿Qué le hace falta a esta universidad?

–Muchísimas cosas. Con los recursos que tiene creo que sí ha cumplido el encargo y las expectativas de la sociedad. Hay que dar mayor calidad al bachillerato. En las licenciaturas hay programas de estudio obsoletos y que deben actualizarse. Y en los doctorados, con el nuevo reglamento creo que ya están actualizados. Pero estamos hablando de un universo en el que todo tiene que revisarse.

La designación de rector, insiste, debe verse a partir del proyecto y no de la personalidad de los aspirantes. Él se acoge a que la Facultad de Derecho “funciona perfectamente bien” y transcurre sin contratiempos con su nuevo plan de estudios.

–¿Cómo ve a los demás mencionados?

–Conozco bien y son amigos míos todos los que se han manejado en los medios de comunicación. Serían magníficos rectores.

“En estas decisiones puede pasar cualquier cosa dentro de lo lógico.

“Ahora hay una lista mínima de cinco y máxima de 10. Vamos a suponer que pueda aumentar en tres o cuatro más, pero creo que de ahí es difícil que se mueva”.

–¿Qué características debe reunir el rector de la UNAM?

–Primero, conocer la universidad. Yo llevo ligado a ella más de 40 años; ha sido la mayor suerte que he tenido en mi vida y nunca acaba de sorprenderme. También, el espíritu universitario: de tolerancia, de libre discusión de las ideas, de acuerdos, de toma de decisiones colectivas, de respetar a los órganos colegiados.

“Todos esos valores universitarios estuvieron en la universidad antes que en la sociedad mexicana. Creo que se debe actuar con esos valores, fortalecerlos y mantenerse como el impulsor de la sociedad mexicana que debe ser la universidad. Y gratuidad, por supuesto”.

–¿Es usted de derecha?

–No, para nada. Primero habría que definir qué es derecha: si se entiende por conservador al que no quiere que nada cambie y está contento con la situación del país ¡en absoluto!

“No estoy contento con la situación del país y creo que tendríamos que hacer todo lo posible por modificarla, fundamentalmente en sus condiciones de desigualdad”.

Constituyen más de 100 grupos el Frente Nacional Contra la Represión

Lunes, Octubre 1, 2007

La jornada, 1 de octubre de 2007

Matilde Pérez U.

Ante la nueva fase de una guerra sucia contra los luchadores sociales y para evitar “otro baño de sangre desde los aparatos represivos del Estado”, más de un centenar de organizaciones acordaron formar el Frente Nacional Contra la Represión.

El saldo doloroso de desaparecidos, muertos y detenidos ilegalmente no debe repetirse; hoy nuevamente hay que unirse para evitar que retorne el terrorismo que ya se vivió en las décadas de los años 60 y 70, dijo la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, Rosario Ibarra de Piedra, en conferencia de prensa, acompañada por las hijas de Francisco Paredes Ruiz, quien desapareció el pasado 26 de septiembre en Morelia, Michoacán.

Durante el acto, al que concurrieron algunos de los integrantes de dicho frente, Ibarra de Piedra recordó que en 1979 también se integró una agrupación similar, pero entonces fueron sólo 54 organizaciones aunque el movimiento fue creciendo. “Fue maravilloso porque se logró la libertad de 148 personas que estaban detenidas en el Campo Militar número uno, se otorgó amnistía a mil 500 presos políticos y varios mexicanos regresaron del exilio; el movimiento logró detener la represión, la que aún, lamentablemente, permanece. Ese frente duró 13 años y murió de inanición porque después cada quien defendió a sus militantes”.

Ahora, en este nuevo siglo e inicio de milenio, nuevamente se lanza la convocatoria porque el saldo sigue siendo doloroso: continúan las detenciones ilegales y las desapariciones, como el caso de Paredes Ruiz, de 58 años de edad y defensor de los derechos humanos; los detenidos de San Salvador Atenco, estado de México; los de Oaxaca, y de Edmundo Sánchez Anaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, que reclama el Ejército Popular Revolucionario.

Crear este Frente Nacional Contra la Represión es producto de la preocupación de luchadores sociales, intelectuales e integrantes de organizaciones sociales, entre otros, porque se está repitiendo el patrón de torturas clandestinas, persecución y desapariciones que predominó en la década de los años 70 en contra de quienes demandaban cambios políticos y económicos.

Ibarra de Piedra, también presidenta del Comité Eureka, explicó que esta nueva agrupación tendrá una organización colectiva, las decisiones se asumirán por consenso y está abierta para todos aquellos que quieran participar.

Carlos Fazio, colaborador de La Jornada, advirtió que el país vive un larvado proceso de fascistización del Estado; hay una nueva fase de la guerra sucia, como una parábola de los años 60 y 70 al presente, y se avizora un nuevo modelo autoritario de seguridad; un Estado cada vez más policial-militar, basado en prácticas de tipo contrainsurgente.

Al movimiento se sumaron, entre otras organizaciones, la Asamblea de Trabajadores de la Cultura, la APPO, Unión Campesina Independiente, las cuales este 2 de octubre darán a conocer la declaración de constitución del frente, en la que se hace un llamado a todas las fuerzas sociales, políticas, sindicales, civiles, redes y organismos defensores de derechos humanos y a los ciudadanos a oponerse al intento de legalizar la represión contra la protesta social.

Comienza lunes el relevo formal en la universidad

Martes, Octubre 2, 2007
La jornada, 2 de octubre de 2007
Karina Avilés
La Junta de Gobierno (JG) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) publicará el próximo lunes la convocatoria para iniciar el proceso del que saldrá el sucesor de Juan Ramón de la Fuente, lo que marca el inicio formal de la carrera por la rectoría.

El documento contendrá los tiempos y procedimientos de la auscultación institucional de los aspirantes, que se inicia el 11 de octubre y concluye el 31 del mismo mes, de acuerdo con fuentes universitarias. El rector De la Fuente tomó posesión el 19 de noviembre de 1999 y el nombre de su sucesor se conocerá antes del 19 de noviembre de este año.

De acuerdo con el Estatuto General de la UNAM, para ser rector se requiere ser mexicano por nacimiento, mayor de 35 años y menor de 70 años en el momento de la elección, poseer un grado universitario superior al de bachiller, tener cuando menos 10 años de servicios docentes o de investigación en la universidad, haberse distinguido en su especialidad mediante la publicación o ejecución de obras de reconocido mérito y gozar de estimación general como persona honorable.

Los 15 integrantes de la JG encargados de designar al próximo rector son Julio Labastida Martín del Campo, Álvaro Matute Aguirre, Francisco Bolívar Zapata, Manuel Peimbert Sierra, Rolando Cordera Campos, María Elena Medina-Mora Icaza, Carlos Sarralde Rangel, Olga Elizabeth Hansberg Torres, David Kershenobich Stalnicowitz, Francisco Casanova Álvarez, Alonso Gómez-Robledo Verduzco, Elizabeth Guadalupe Luna Traill, Octavio Paredes López, Luis Alberto Zarco Quintero y Jorge Borja Navarrete.

Estos universitarios se reunieron ayer para designar al director del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología, aunque se supo que también discutieron los términos de la convocatoria, que será emitida el próximo 8 de octubre.

Además de fijar la fecha de inicio de la auscultación, en el documento se precisan los medios “oportunos” para recibir las opiniones de los universitarios en torno a los aspirantes, entre ellos el envío de cartas, pronunciamientos y reuniones con miembros de la UNAM.

Los candidatos que se mencionan para suceder a Juan Ramón de la Fuente son el director de la Facultad de Medicina, José Narro Robles; el científico José Antonio de la Peña, director adjunto del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología; la actual secretaria de Desarrollo Institucional, Rosaura Ruiz; el ex director de la Facultad de Ingeniería, Gerardo Ferrando Bravo, y el director de la Facultad de Derecho, Fernando Serrano Migallón.

La disputa por la rectoría de la UNAM se dará entre elites

Martes, Octubre 2, 2007

La jornada, 2 de octubre de 2007

Rosa E. Vargas y Emir OLivares

Ante el déficit de legitimidad en la mayoría de instituciones del país, el proceso de cambio de rector en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha tenido un desarrollo inusual: genera consenso y legitimidad, señala Alejandro Álvarez Béjar, catedrático con 35 años de trayectoria en la Facultad de Economía y viejo luchador de izquierda.

Pero enseguida apunta una dura crítica a los actores de la sucesión. Como en el siglo XIX, “la UNAM está básicamente dividida entre liberales y conservadores, quienes han convertido a la institución en un espacio de concertación entre elites, donde se enfrentan los proyectos de control corporativo de las profesiones”.

En su opinión, la terna de la cual saldrá el nuevo rector está integrada por José Narro Robles, director de la Facultad de Medicina; José Antonio de la Peña, funcionario del Conacyt, y Rosaura Ruiz, secretaria de Desarrollo Institucional.

Señala que Narro Robles es quien tiene “mayor fuerza propia”, pues su trayectoria le ha permitido conocer la UNAM “de arriba abajo”. En tanto, indica, De la Peña es quizá el más sólido académicamente, debido a su paso por el Instituto de Matemáticas y por haber sido presidente de la Academia Mexicana de Ciencias. En el caso de Rosaura Ruiz, destaca su trayectoria en la universidad y su cercanía con posiciones de izquierda.

Frente a dichas personalidades, Álvarez Béjar señala que hacia el exterior de la institución se venderá la idea de una transición sin conflicto. Eso es muy importante, debido a que el país “está patas arriba, mientras aquí todo se ve tranquilo, en paz; se trata de un proceso democrático en el que se consulta a todos, por lo que el próximo rector saldrá de un proceso sin grandes sacudimientos”.

Habrá continuidad del proyecto

Afirma que si bien en la UNAM se realiza un importante quehacer intelectual, la estructura de poder se orienta a dar continuidad al proyecto vigente, diferenciado apenas por algunos matices.

“Salvo el hecho de expresar que debe mantenerse la orientación que dio De la Fuente, porque levantó el prestigio institucional, no veo grandes ideas en el debate; más bien todo mundo busca sumar a otras corporaciones, a las profesiones, o ver por dónde se alinean todos al final.”

En general, no desdeña la continuidad. “Cuando digo que hay que hacer cambios no quiere decir que el nuevo rector llegue pateando el tablero; me parece muy bien que la UNAM tenga reservas en el relevo del mando, sin grandes convulsiones.

“Pero el hecho de que eso ocurra por acuerdo de las elites no significa que todo esté en calma, pues la universidad tiene muchos espacios no atendidos y una problemática que no será resuelta en esta coyuntura”, precisamente porque se privilegiará el acuerdo de cúpulas.

Como una buena parte de los analistas, el doctor Álvarez no subestima la labor del rector De la Fuente, sobre todo a partir de 1999, cuando se vivió “esa crisis de imagen brutal de la UNAM que fue construida por el Estado, que la redujo sólo a unos grupúsculos intransigentes, dogmáticos, aguerridos y violentos”.

Señala que el proceso de reconstitución de la imagen universitaria “ha sido largo y con dos caras, porque si bien (De la Fuente) levantó a la UNAM, ese peridod sirvió también al propio rector.

“Hoy se ven más sus bondades porque recogió como propio un discurso generado en la comunidad respecto de la condición pública, laica y gratuita de la institución, con un fuerte carácter nacional y como parte central de un proyecto cultural de nación. En eso el rector ha tenido un papel muy importante.”

En ese mismo nivel ubica el cabildeo realizado en los años recientes para obtener mayor presupuesto, la defensa de los espacios universitarios y la necesidad de que se apoye a la educación y que no se vea sólo como negocio. Eso, insiste, no debe escatimársele a De la Fuente, sobre todo porque transitó de un ambiente polarizado y dividido a otro de trabajo y armonía.

“La otra parte”, señala Álvarez Béjar, son los grandes déficit internos: “no se ha puesto atención, por ejemplo, a la terrible brecha generacional del magisterio universitario; el sistema de estímulos que antes elevó la calidad de la educación hoy, en cierta medida, lo degrada, porque todo mundo está peleándose por los estímulos, las categorías y otras cosas”.

Alto a la nueva guerra sucia y castigo a los represores genocidas, demandan

Miércoles, Octubre 3, 2007
La jornada, 3 de octubre de 2007
Laura Poy, Gustavo Castillo, Mirna Servín y Bertha Teresa Ramírez
Miles de estudiantes, activistas sociales e integrantes de organizaciones civiles salieron a las calles de la ciudad de México para conmemorar el 39 aniversario de la matanza del 2 de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, y denunciar que con un gobierno “sordo y ciego ante los cambios que ha vivido la sociedad mexicana en las décadas pasadas, ahora pretende imponer un nueva guerra sucia donde domine el terrorismo de Estado”.

Convocada por integrantes del Comité 68 y agrupaciones sociales, estudiantiles y sindicales, la movilización, que de acuerdo con fuentes policiales reunió a 14 mil personas, en su mayoría alumnos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), del Instituto Politécnico Nacional (IPN), del Colegio de Bachilleres y de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), tuvo como exigencia central el castigo a los responsables de la masacre de Tlatelolco y la consolidación del Frente Nacional contra la Represión para “detener a un gobierno que hoy pretende regresar al pasado criminalizando la protesta ciudadana y sembrando el terror con cientos de detenidos-desaparecidos”.

Con un llamado a participar en una marcha pacífica, los contingentes de estudiantes, maestros y agrupaciones sociales partieron de la Plaza de las Tres Culturas, poco después de las 16:30 horas, rumbo a la Plaza de la Constitución, rodeada por cordones de seguridad con el propósito de evitar la “infiltración” de porros, acción que propició que el orden sólo fuera roto por pintas en bardas y mobiliario público que realizaron algunos grupos de jóvenes.

Indicios amenazantes: Álvarez Garín

En su camino hacia la plancha del Zócalo, Raúl Álvarez Garín, integrante del Comité 68, destacó que el pronunciamiento central de las organizaciones civiles es contra la “nueva guerra sucia que se pretende imponer, y de la cual hay indicios amenazantes que nos preocupan, porque debemos parar esta escalada antes de que llegue a los niveles que se vivieron hace casi 40 años”.

Aseguró que con la creación de un frente nacional contra la represión “buscamos enfrentar un fenómeno que requiere cada vez más especialización, porque es mucho más complejo que hace algunas décadas, y hoy estamos convencidos que sólo con la unidad y la fuerza de todas las agrupaciones podremos denunciar y dar seguimiento a todos los casos”.

Por su parte, Félix Hernández Gamundi, también integrante del Comité 68, que encabezó la marcha con el lema: Alto a la nueva guerra sucia. Juicios penales a los genocidas, alertó que ante los síntomas de acciones de represión y hostigamiento como los que se vivieron hace más de tres décadas es “evidente que el nuevo gobierno federal está violentando todas las reglas de la gobernabilidad política y social, porque es un gobierno que no está entendiendo a este país, y eso es sumamente grave”.

Lo que vemos en todos lados, agregó, es que se está orientando hacia una postura “cada vez más cínica y represiva, con un discurso que pretende ser popular porque supuestamente va a rescatar a los sectores más desfavorecidos, pero al mismo tiempo va golpeando a los grupos disidentes y eso, sencillamente, no lo podemos permitir”.

Después de guardar un minuto de silencio a las 18:10 horas –momento en que hace 39 años inició el operativo militar contra los manifestantes en la Plaza de las Tres Culturas– para conmemorar a las víctimas de la matanza de Tlatelolco, un grupo de jóvenes rompió los cristales de un restaurante en la calle de Madero, situación que generó la movilización de los cuerpos policiacos que resguardaban a los contingentes. Arrestaron a 12 personas que fueron presentadas ante la agencia 50 del Ministerio Público de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal como presuntos responsables de delitos y faltas administrativas. De los detenidos, seis fueron remitidos ante las autoridades correspondientes por los daños causados a un restaurante y por grafitear el asta bandera del Zócalo, y seis por pintar mobiliario urbano.

Marcha, acto histórico

Momentos después, ante los contingentes que ingresaron a la Plaza de la Constitución para participar en el mitin, la senadora Rosario Ibarra de Piedra aseguró que se vive un “momento histórico, pero también de gozo, porque volvimos a llenar este Zócalo, y porque hoy volvimos a conformar el Frente Nacional Contra la Represión, lo que demuestra que estamos dispuestos a luchar con unidad por la vía pacífica, pero sin descanso, hasta que no quede ni un solo preso político en el país”.

Afirmó que ante una marcha “tan numerosa, hasta el cielo la respetó, porque es una tarde maravillosa en la que podemos reunirnos y seguir luchando juntos contra la represión brutal que lleva a cabo este gobierno hipócrita”.

La fundadora del Comité Eureka aseguró que “no es justo que las cárceles estén llenas de presos políticos y que los campos militares y las instalaciones navales sigan sirviendo para tener desaparecidos y torturar gente inocente”. Afirmó que el ex presidente Luis Echeverría fue el primero en “imponer” el terrorismo de Estado en el país, y dijo: “no sólo no olvidaremos nunca el 2 de octubre de 1968, tampoco a los detenidos-desaparecidos, ni dejaremos de exigir la libertad de todos los presos políticos”.

En tanto, representantes de los contingentes estudiantiles hicieron un llamado a la unidad para frenar la represión, pero también se pronunciaron por la defensa de la educación pública y el repudio total a la “criminalización de los movimientos sociales y la protesta civil, porque le debe quedar muy claro a (Felipe) Calderón que ni militarizando el país logrará detener la fuerza de una sociedad civil que sí quiere un cambio, pero en beneficio de todos y no sólo de las elites políticas y económicas”.

Por otra parte, al encabezar en la Plaza de las Tres Culturas la ceremonia por el 39 aniversario de la masacre de Tlatelolco, el titular de la Secretaría de Desarrollo Social del Distrito Federal, Martí Batres Guadarrama, dijo que la sociedad del México de hoy debe recordar a quienes marcaron la pauta en la conquista de espacios democráticos con la finalidad de evitar retrocesos a la época de la censura, la represión y el autoritarismo.

Planteó la necesidad de mantener trabajo constante para evitar que se repitan esos hechos lamentables, ya que la función de un gobierno es salvar la integridad del pueblo, no actuar contra él.

Asistieron la secretaria de Cultura, Elena Cepeda de León; el representante de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, Salvador Martínez della Rocca, y Emilio Reza, sobreviviente del movimiento del 68.

Martínez della Rocca indicó que, a diferencia de aquella época, el gobierno capitalino construye lazos para mantener la libertad de expresión entre sus habitantes e impulsa programas sociales que fomenten la equidad entre sus habitantes.

Condenan en los estados la matanza de Tlatelolco y repudian Ley del ISSSTE

Miércoles, Octubre 3, 2007

La jornada, 3 de cotubre de 2007

O. Vélez, A. Mariscal, E. Henríquez, E. Martínez, G. Flores, J. Valdez, R. Villalpando, A. Heras, H. Moreno, M. Chávez, C. Bañuelos, La Jornada Morelos y La Jornada Guerrero

Estudiantes, profesores, sindicatos y organizaciones sociales realizaron ayer movilizaciones en varios estados del país para conmemorar la matanza del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco, y expresaron sus propios reclamos, como la libertad de “presos políticos” y repudio a la ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

Cientos de profesores de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) e integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) marcharon por la capital oaxaqueña para conmemorar la matanza de Tlatelolco, pero también para exigir la destitución del gobernador Ulises Ruiz Ortiz, así como la liberación de los “presos políticos y de conciencia” del movimiento magisterial y popular.

Durante un mitin en el zócalo de Oaxaca se leyeron cartas enviadas por los hermanos David y Horacio Sosa Villavicencio, presos en el penal de Cuicatlán, así como de David Venegas Reyes, detenido en la penitenciaría de Santa María Ixcotel. Por la mañana, los profesores de la sección 22 bloquearon los accesos a oficinas del ISSSTE para exigir la abrogación de las reformas a la ley de ese instituto.

En Chiapas, integrantes del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo realizaron marchas, bloqueos carreteros y mítines en al menos 20 municipios en rechazo a la “política represiva y militarista del gobierno ilegítimo del ultraderechista Felipe Calderón”.

Hubo bloqueos en el crucero que comunica los municipios de Tila, Yajalón y Sabanilla; en las salidas a Altamirano, Ocosingo y Comitán; en la carretera San Cristóbal de las Casas-Ocosingo; en la vía San Cristóbal-Tuxtla Gutiérrez y en la salida que comunica Tumbalá con Yajalón.

También se realizaron marchas-mítines en Motozintla, San Cristóbal de las Casas y Tuxtla Gutiérrez. Hubo volanteo en Chicomuselo, Frontera Comalapa, Tuxtla Chico, Tuzantán, Villa Comaltitlán, Mapastepec, Pijijiapan y en la región de Marqués de Comillas.

Estudiantes de varias escuelas realizaron dos marchas en San Cristóbal de las Casas. La primera partió a las 17 horas de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Chiapas. Los manifestantes exigieron al gobierno federal presentar con vida a Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, integrantes del Ejército Popular Revolucionario desaparecidos desde el 25 de mayo en Oaxaca, así como la libertad de “todos los presos políticos”, y manifestaron su repudio a la militarización “impuesta en todo el país por el presidente ilegítimo Felipe Calderón”.

Estudiantes de otras escuelas partieron a las 18 horas del parque San Francisco y concluyeron con un mitin atrás del palacio municipal. Gritaron consignas contra Felipe Calderón, Vicente Fox, el gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, y el ex alcalde de San Cristóbal, Sergio Lobato.

En Morelia, Michoacán, más de 5 mil estudiantes y maestros del Movimiento Democrático de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), y de organizaciones civiles marcharon de Ciudad Universitaria al palacio de gobierno, donde se pronunciaron por la liberación de “presos políticos”, y contra “los gobiernos represores”.

Alumnos de la Escuela Normal de San Marcos, de la Autónoma de Zacatecas, profesores del Movimiento Democrático Magisterial y obreros de la sección 201 del sindicato minero –en huelga desde el 30 de julio en la unidad San Martín, en Sombrerete–, protestaron contra las reformas a la Ley del ISSSTE y recordaron el 39 aniversario de la matanza de estudiantes en Tlatelolco.

Mil 500 integrantes de la Asamblea Popular de Pueblos de Guerrero y egresados la Normal de Ayotzinapa bloquearon por más de dos horas la autopista del Sol. Aseguraron que son víctimas de persecución y hostigamiento de parte de la administración que encabeza el gobernador Zeferino Torreblanca. El secretario de Gobierno, Armando Chavarría Barrera, se reunió con los manifestantes y acordó que el mandatario los recibirá antes del 12 de octubre.

Integrantes de la Federación de Estudiantes del Estado de Guerrero marcharon y realizaron un mitin frente al palacio de gobierno en Chilpancingo. Exigieron a la Secretaría de la Juventud que pague la renta y los servicios de agua y energía eléctrica de 66 casas estudiantiles.

Unos 300 alumnos, sobre todo residentes de casas de estudiantes de la Universidad Autónoma de Sinaloa, marcharon en Culiacán, recordaron la matanza de Tlatelolco y exigieron a las autoridades mejores condiciones de estudio y albergue.

Estudiantes de la Unidad Intercultural de la Universidad Veracruzana y de escuelas de bachillerato se reunieron en la plaza principal de Coatzacoalcos y convocaron a los jóvenes a organizarse y luchar por los intereses de su comunidad.

Maestros de la sección 8 de la CNTE marcharon junto a estudiantes y padres de familia en Ciudad Juárez, Chihuahua, para conmemorar el 2 de octubre, “herida que tenemos abierta los mexicanos”, y protestar contra la ley del ISSSTE.

Cientos de maestros y personal de apoyo del SNTE se manifestaron en Mexicali y Tijuana, Baja California, contra la Ley del ISSSTE, exigieron la renuncia de Elba Ester Gordillo, y de la dirigente de la sección 2, Arcelia Galarza.

En Cuautla, Morelos, estudiantes universitarios y de bachillerato marcharon para exigir descuento de 50 por ciento en transporte público y respeto a la educación laica y gratuita en México.

Empieza en una semana análisis de aspirantes a suceder a De la Fuente

Miércoles, Octubre 3, 2007

La jornada, 3 de octubre de 2007

Karina Avilés

A partir del 11 de octubre, fecha en que empezará la auscultación de los candidatos a la rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en un proceso que será conducido por el astrónomo Manuel Peimbert, como presidente en turno de la Junta de Gobierno (JG) de la máxima casa de estudios, se prevé una alta participación de los universitarios, para lo cual los miembros de dicho órgano se dividirán en comisiones para atender las diferentes expresiones en torno a los aspirantes.

Así, habrá un periodo de 21 días para que la comunidad de la UNAM realice sus propuestas y se manifieste en torno a los aspirantes. Los 15 miembros de la JG formarán comisiones de dos miembros cada una para recibir dichas manifestaciones, a título individual o de grupo, según las fuentes.

Se prevé que como se ha hecho en ocasiones anteriores, los universitarios hagan valer sus opiniones por medio de cartas, correo electrónico, vía fax o entrevistas.

Una vez que concluya la etapa de auscultación –el 31 de octubre–, los miembros de la JG tendrán como máximo 16 días para determinar quién será el sucesor de Juan Ramón de la Fuente, ya que para el 17 de noviembre se debe saber quién gobernará la UNAM en los siguientes cuatro años.

Para ello, la JG llamará a los aspirantes con el objetivo de escuchar sus propuestas y su proyecto en torno a la principal institución educativa del país. En el contexto de la situación que atraviesa el país, para algunos integrantes de la comunidad los temas de vital importancia son el papel que debe jugar la UNAM frente a políticas gubernamentales y de organismos internacionales que pretenden demeritar el carácter público y la calidad de la enseñanza, el fortalecimiento de la Escuela Nacional Preparatoria y del Colegio de Ciencias y Humanidades, entre otros.

La JG tiene un presidente en turno que se va rotando, de acuerdo con un orden estrictamente alfabético. Justo en esta etapa decisoria para la UNAM recayó en Manuel Peimbert –quien hace ocho años fuera llamado por la junta para contender por la rectoría– la responsabilidad de dirigir el proceso para la elección del nuevo rector.

Niega Sarukhán que se use a la UNAM como “coto de poder”

Miércoles, Octubre 3, 2007

La jornada, 3 de octubre de 2007

Claudia Herrera Beltrán

A pesar de que en amplios sectores se señala a José Antonio de la Peña como el candidato del ex rector de la UNAM José Sarukhán Kermez para que encabece la máxima casa de estudios, éste señala que no tiene grupos ni candidatos.

El coordinador de la Comisión Nacional de Biodiversidad (Conabio) dice esperar que los partidos políticos realmente no metan las manos en el proceso de sucesión.

“Esperaría que no fuera el caso, porque la universidad es una institución académica y no debe manejarse como coto de poder”, explica en el hangar presidencial a su regreso de Quintana Roo, adonde acompañó al presidente Felipe Calderón junto con el director del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el panista Juan Carlos Romero Hicks.

En diversos círculos se ha mencionado que De la Peña, director adjunto de Desarrollo Científico y Académico del Conacyt, y director del Instituto de Matemáticas de la UNAM de 1998 a 2006, es la carta fuerte del grupo vinculado a Sarukhán. Pero cuando se le pregunta si la elección va a estar entre dos grupos, los que encabezan él y De la Fuente, responde: “yo no tengo grupos”

–¿Tiene candidato?

–No, absolutamente.

–¿No tiene vela en el entierro?

–Tengo vela en el entierro como universitario, y nada más.

–¿(José) Narro o De la Peña?.

–Yo no voto. Quien decide es la Junta de Gobierno.

Al insistirle si puede hacer un retrato del futuro rector ataja: “no me pregunten de eso. Lo que se requiere es gente que dé a la universidad su orientación académica. La UNAM es fundamentalmente una institución académica”.

El también ex colaborador del gobierno de Vicente Fox hace una evaluación positiva de la gestión de De la Fuente, porque logró no sólo que se recuperara de la situación “muy dramática” en que vivía con el paro estudiantil, sino que retomara la posición que tenía antes de esa circunstancia.

La Democratización de la UNAM una Libertad Olvidada de los Universitarios.

Jueves, Octubre 4, 2007

A ocho años de la huelga del 99, la Universidad muestra haber mejorado indiscutiblemente, pues aparentemente; de acuerdo a dos evaluaciones globales sobre la calidad de las universidades en el mundo, una realizada por El Instituto De De Altos Estudios De La Universidad De Shangai y otra por el periódico THE TIMES de Inglaterra nuestra máxima casa de estudios, fue clasificada dentro de las 200 mejores Universidades del globo terráqueo. Sin embargo El Consejo Superior De Investigación Científica De España, con una perspectiva un tanto más optimista ubicó a la UNAM como la mejor Universidad de Iberoamérica y con el número 61 a nivel mundial. Pero el mejoramiento de nuestra universidad no ha dejado de ser demostrado en estas clasificaciones, que conceden cierto reconocimiento a la UNAM, ya que el pasado viernes 21 de septiembre, KoÏchiro Matsura Director General de La Organización De Las Naciones Unidas Para La Educación, La Ciencia Y La Cultura (UNESCO), otorgó el premio oficial, a Juan Ramón de la Fuente Rector de La UNAM, que reconoce a Ciudad Universitaria (CU) como Patrimonio Cultural De La Humanidad. Parece ser que ocho años de la crisis generada de la huelga del 99, la UNAM aparenta haber tomado su rumbo institucional, sin embargo sus gobernantes han olvidado las cuentas pendientes que se generaron con la huelga o ¿A caso sufren de autismo político?. ¡Quizá! una de las enseñanzas no entendidas o olvidadas a ocho años de la huelga del 99 en la UNAM, y que no se plasmo en el pliego petitorio del Consejo General de Huelga (CGH), pero que se insinuó a mas no poder, por esa sed al verdadero dialogo y por esa escasa representación de la Comunidad Universitaria, en los espacios institucionales de la UNAM, es la democratización de nuestra máxima casa de estudios. Con la huelga del 99 quedó clara la necesidad que constituye la democratización de la UNAM. Pese a que a ocho años de que nuestra universidad fuese tomada por la fuerza pública, ésta enseñanza no entendida u olvidada, así como los puntos medulares del pliego petitorio del CGH se ha convertido en un tabú político para quienes se creen dueños de nuestra universidad. La democratización de la UNAM, implica la posibilidad, de ejercer un derecho político elemental de todo individuo gobernado, pues en el entendido de que vivimos en una democracia indirecta, es un derecho como universitario y como ciudadano digno de sus derechos y libertades, poder elegir a nuestros representantes de nuestra universidad, además implica contribuir a la vida democrática del país, pues ésta se refleja a su ves en su vida institucional. Es una cuestión elemental ¿como se puede hablar de democracia en el país, si en sus instituciones ni siquiera se piensa en ella? En todo caso contra lo que se atenta, con la democratización de la UNAM, es contra los intereses de una oligarquía neoliberalista construida por las autoridades, que se pretenden dueños, de nuestra universidad. Aun que en el sistema político de la UNAM se pretende retomar ciertos mecanismos empleados en la organización política del país, existen diferencias, pues aunque en nuestro sistema político como país se menciona la palabra democracia en un documento llamado Constitución, en la UNAM ni siquiera se acuerdan de ella. Si bien existen distintos órganos colegiados para la representación de la Comunidad Universitaria, como el Consejo Universitario, el Consejo Técnico y los Comités de Programa, es un hecho que son espacios de representación meramente simbólica y que solo pretenden la representación de los Universitarios o ¿en verdad son escuchadas las necesidades de los universitarios? Por que si fuera así, ¿Por qué? no se habla a los cuatro vientos de la democratización de la UNAM, y no es un capricho personal, simplemente exijo como estudiante y ciudadano digno de mis derechos y libertades, que se respete mi derecho a elegir a mis representantes y que no por el echo de que la universidad sea autónoma se abuse de esa circunstancia y se condene a la Comunidad Universitaria a estar sujeta a caprichos políticos de una oligarquía neoliberal. Por ejemplo: La elección del Rector, sigue siendo en la Universidad, una cuestión determinada por los compromisos políticos y privilegios de una oligarquía neoliberalista, pues la designación de éste, queda determinada de forma descarada, por la Junta de Gobierno (JG), órgano integrado por 15 personas, que según representan los intereses de la Universidad y no la de los Universitarios. La JG constituye un órgano propio de una estructura oligárquica, más que de un país, que presume ser una demócrata. De acuerdo a la legislación universitaria de la UNAM la JG además de estar facultada, para designar al rector, además le está permitido conocer de la renuncia de éste. En terminos de la legislación universitaria el Rector es considerado como el Máximo representante de nuestra Universidad , pues él es quien dirige y administra nuestra universidad en un periodo de cuatro años, con la posibilidad de reelegirse una ves más, de forma consecutiva. De acuerdo a la Legislación Universitaria pera la elección del Rector es necesario, que la JG tome en cuenta que éste debe: ” Ser mexicano por nacimiento ” Ser mayor de 35 años y menor de 70 ” Tener grado superior a la de bachiller ” Haber cumplido al menos 10 años de servicios decentes o de investigación en la institución y; ” Ostentar prestigio en su especialidad y ser una persono honorable y prudente . Sin duda alguna esta forma de elegir a un representante y con lo que implica ser Rector - según las encuestas -, de la mejor Universidad de Latinoamérica, se atenta contra nuestro derecho a decidir como universitarios por quien queremos ser representados, pues no existe formalmente mecanismos alguno que permita libremente el ejercicio de nuestro derecho como ciudadanos libres, dizque de un país democrático para elegir a nuestro rector. Y lo repito, para aquellos que patrimonializan el poder y se pretenden dueños de nuestra universidad, no es un capricho personal, es la exigencia elemental a un derecho que por lo menos todo ciudadano mexicano tiene. Y si lo dudan consulten La Constitución Política De Los Estados Unidos Mexicanos, en su Titulo Segundo, Capitulo Primero, que habla de la soberanía nacional y de la forma de gobierno. No se puede condenar a nuestra universidad a estar sujeta a caprichos o compromisos políticos de una oligarquía neoliberalista y mucho menos a la indiferencia de su comunidad, por eso, aquel universitario consiente, tiene que hacer hoy parte de sus exigencias, la demanda de este derecho elemental, pues las decisiones en una democracia no son tomadas a titulo personal, son producto del consenso y de las mayorías. Constituye una obligación elemental aprender a exigir nuestros derechos y cumplir nuestras obligaciones. A escasos 48 días, la historia en la UNAM se repite, el Rector será designado por la Junta de Gobierno, y una vez más los derechos políticos de los Universitarios irán al cajón de los recuerdos olvidados, quién sabe por cuanto tiempo más, eso depende, de nosotros los universitarios, pues como dice Don Durito, la libertad es como la mañana. Hay quien esperan dormidos a que llegue, pero hay quienes develan y caminan la noche para alcanzarla. El periódico la jornada del martes 8 de septiembre publicó La lista informal de los aspirantes pera el periodo 2007-2011… y …la integran en orden alfabético los siguientes Universitarios. José Antonio de la Peña, director adjunto de Desarrollo Científico y Académico del CONACYT; Gerardo Ferrando Bravo, ex director de la facultad de Ingeniería, José Narro Robles; director de la Facultad de Medicina; Rosaura Ruiz Gutiérrez, secretaria de Desarrollo Institucional; Fernando Serrano Migallón, director de la facultad de Derecho, y Diego Valadés, ex director del Instituto de Investigaciones Jurídicas .

Quiero ser respetuoso de los tiempos: Narro

Viernes, Octubre 5, 2007

La jornada, 5 de octubre de 2007

Fabiola Escobar/ La Jornada Morelos

Cuernavaca, Mor., 4 de octubre. En tanto no se publique la convocatoria, “quiero ser muy respetuoso de los tiempos del proceso universitario”, contestó hoy José Narro Robles, director de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al ser interrogado acerca de su aspiración a dirigir los destinos de la máxima casa de estudios del país.

Durante una reunión con la comunidad científica del campus Morelos de la UNAM, el funcionario destacó la importancia de esta entidad en el ámbito nacional respecto a la concentración del desarrollo de la investigación en México, y lo equiparó con el avance científico y tecnológico de las naciones integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Los planteles de la UNAM en Morelos han logrado la descentralización de la investigación científica y social de la institución, lo que ha permitido la solución de problemas de carácter social, político y económico, comentó.